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“Del respeto a la admiración, y de la admiración al recuerdo.­”

Si esta vida es toda un sueño, quiero despertar cuando el Universo abra sus ojos en el infinito . Si esta vida es toda una simulación , ojalá la realidad traiga consigo tus labios enojados y tus ojos acuosos, para que la vida siga s iendo algo más que un mito. No me olvido, ni de tu saludo de “a mi vida, bienvenido”, ni de tu despedida, esa que todavía no pido. No me olvido del calor, de tus caricias grises-multicolor, que me hacían verte en el cielo , en las nubes , y hasta en el resplandor . Te sigo a todas partes, solo que no me ves. Diminuto por minutos, por encima de tus pies. Caminando apresurado, a tu lado, trasnochado; con un brazo que habla, y con papel en el que descargo todo el estrés. Ya ha pasado más de un mes, parece un siglo. Y sigo, en sigilo, pensando en que no me piensas. Y es que, en mi corta travesía de respiración involuntaria, dejaste  vestigios ; como tu voz en mis oídos, que se traduce a  un silbido musical en un  disco de vinilo . Te echo de men...

La mía FE

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Tengo una fe "ciega", esa misma que mueve montañas  esa que me hace lograr hazañas; una a la que a veces sin merecerlo, mucho me entrega... Una fe "volcánica", que brota cuando otros, sin conocerla, la niegan. Una fe enfática, en el amor y el agradecimiento por las cosas buenas,  porque, aunque lo bueno tarda, siempre llega. Una que sacude mis pensamientos y los apacigua, esa misma que, los golpes al alma, amortigua... Una que ahuyenta a los estrujosos, como la despedida a los salvajes, algo hermoso. Y es así, que el tramo se me hace menos lleno de agobio, y yo, siempre sobrio, reconozco la magnanimidad al Solemne. y no importa si las aflicciones son perennes, pues, la prosperidad es el mismo aire que respiro,  y la impertinencia de los iletrados, y a ellos mismos los parodio. Tengo esa fe, que viaja por todos mis sentidos, con la que puedo casi hasta tocar el firmamento; es que sin ella no estoy completo, es mi complemento. Es que ella es un escudo, que ni la mayor...

Amor a primera huida

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  Mirando hacia los adoquines, y con sus brazos alicaídos, sentada en la banqueta; ya ni su sombra hace silueta. Sus amantes la han desgastado como calzado y calcetines Sus intuiciones, como delfines, pero, sin nadie con quien cortejar en la glorieta... Hizo maletas, a su suavidad y, a sus coloridos vestidos; la fuerza de los engaños le pudo más, como riachuelo al césped recién cortado. Y su voz que era un volcán, ahora sólo es ruda afonía... La noche se hace día, y la indigencia de sus deseos se empolvan, como estantería de vasijas vacías, una tontería; cómo los ánimos por los suelos, que hasta a la alegría la hacen sorda. Ya no muchas convicciones la escoltan, así, se garbean los "desubicados",  empero sigue ella como majestad en reposo temporal; y su retorno está a la vuelta del chaflán. ¿y dónde están? ¿dónde están los obsequiosos? Que han hecho hábito el mostrársele reticentes ¿Hacia dónde van? ¿dónde van, los parcos sin delantal? ya le hicieron oratoria repetitiva, y no...

La brillante

Ella, se presenta en el ocaso y, les ofrece un manotazo a las tinieblas.  Pues, son endebles, como mis pavores pidiéndole favores a la incertidumbre. Ella, es la "gran estrella", la más brillante, la que en un instante se me regala a la brisa que simula abrazo. Es auténtica, como el cántico del pájaro en el alba, que ni su voz se quiebra. Le tengo una fe ciega, como el agua cristalina que se riega en la montaña; y en cada mañana anhelo volver a verla y, es que, creciente o «desnuda» no hay manera en que la eluda; misteriosa, sin ofenderla. Es el fulgor, que pienso en ella y me siento mejor, como un infante en el vedado. Y yo ni siquiera por enterado que, parece estar a una zancada de hacerle llegar mis lisonjas. Como hacen las monjas al Redentor, como a los ojos del lector, aquel libro recién desempolvado. Sólo tengo una aspiración: llegar a sus alrededores como el concertista a su fan, como aquella sensación de “he vencido mis temores”, como el “ya no me importa el 'qué ...

ALMA

  Vivo lo que soporta mi cuerpo, suspirando como viento al mar buscando el significado de «amar», encontré voluntad sobre afecto; y en efecto, sólo quien ansía, se afana... Dentro de esta vida mundana, aclamo, respirar bajo el collar de barbilla; haciéndole cortina a la amargura, a ver si me dura este acontecer, y equivocado he buscado el alba en el atardecer... y, he hallado gloria y concordia estando de rodillas. Tengo las manos disueltas en un llanto perenne, mas lo que me agobia son sólo victorias; ni siquiera soy dueño de lo que me concierne. Amo mi paz mental, pero a veces siento que ella misma me odia... Yace el vacío emocional, entre algodones, mintiendo sobre el sollozo con melodías de canciones. Pero he sido más fuerte que el calor extremo,  por eso, todo esto son sólo querellas al viento, como creyendo que a nada le temo. Culmino, dejando mis inquietudes en el pretérito, celebrando mis 4 amistades como si fuese algo histórico. Y el afecto, ése que no es perfecto, so...

«Al borde»

Se me aguan los ojos, y las lágrimas, me los resecan mis manos, al cuchillo pecan y mis dedos: sangrientos, rojos. Estoy disparatado, como idea absurda se me olvidaron mis derechos tengo ahora, dos palmas zurdas. ¿Qué es la paz? No la percibo sólo sé sobre disturbios Más sé sobre el lenguaje sucio que de soluciones a largo plazo. Ya sin el pan bajo el brazo ni la pulcritud de llamarse "noble" Escojo mis inseguridades por sobre mis inquietudes del “¿Hacia dónde vamos? ¡Hacia dónde!” Mi voz es cementerio de fábulas y confabula con mi mente extremadamente intensa Interrogo a mis propios desahogos, prescindiendo de la redención en una cápsula Las ventanas consagran el aire enviciado y se desgarra la fe de los acontecidos todo es denso, hasta mi respirar acentuado y mi alma afable todavía se esconde. Se escucha en el vacío cuanto silbido y me recuesto sobre un prado de piedras, y las pisadas previas fungen de hierbas y los testigos no son ya ni una prueba... Camino por la andana d...

No debimos crecer

  En el pasado creo que naceré, ¡Qué injusto! hubiera sido mejor encarnarme junto con la Tierra misma Hubiera sido mejor vaciar mi conocimiento ese mismo día y así adorar el alba, y los cielos despejados Mirándome al espejo a veces no distingo de entre mi cuerpo estrujado y mi cerebro robusto; parece una obra de arte el saludo que hace en el infinito el silencio casi pulcro de mis pensamientos cuando no pienso Soy sincerísimo cuando exclamo, que no puedo ajustar los tornillos a mis palabras obscenas ando siempre en modo «algarabía» llorando, como si nunca yo me hubiese muerto Tengo los ojos asfixiados de tanto desparpajo mis manos siempre llenas de consejos  Toda mi aura es de un terrenal sin un sólo contexto y siempre quiero volver al polvo Echo de menos los cansancios de aquellos calurosos inviernos y mi voz se hace torcida mientras duermo, todo, culpa de la poca presencia de la luna llena El sendero se hizo agua... como mis pupilas al llanto casi eterno vi correr a los arbu...

“Aún duro”

Un idioma difícil de hablarlo, así es este sentimiento. Espeso, duro, denso; como un corazón hecho de cemento. Que incluso cuando te pienso, no es más que hacerse lamento. Que incluso cuando intento ignorarte, que todo está bien, aparento. Tengo el alma reseca, como mis labios que ya ni balbucean tu nombre. Me mantengo en una gresca, donde lo inexplicable me azora.  Resecas hasta las lágrimas, pues qué importa, y sí, soy un hombre. Busco consuelo en el amenizamiento; y aunque viaje mil veces al pasado, sigo en el ahora. Este clima es fustigante, empero ni tu presencia haría calor; Y aun en este futuro intrigante, tu regreso me parece algo desalentador. Las cartas en papel arrugado, en el cajón con el candado oxidado; y el viento soplándome las mejillas, como si nada hubiera pasado... Tengo los dientes repitiendo apelativos, para mantener vivos los lapsos; y aunque los lazos ya se despedazaron, sigo caminando sin dar un solo paso. Solo en el silencio he encontrado consuelo, y, en el...

“Amar a alguien después de muerto”

  ✒ Las rosas se marchitaron, y se marcharon el aroma de tu presencia junto con la cantiga de los pájaros; me visto de negro por dentro, y me sacudo el lagrimeo, y el polvo que se mezcla con ácaros. Todo parece normal hasta que suena el silbato alertando del incendio, el conato, un hecho que suena bárbaro. Me perdí entre el recreo de las pesadumbres; y entre pensamientos diminutos que por minutos parecen una furibunda muchedumbre. Opté por dejar de escuchar a los muros de contención que simulaban prestarme atención, sólo quedan la soga, el balcón y los fármacos... Quiero viajar recostado en el desahogo para este cuello asfixiado, gritando que te sigo idolatrando. La estupidez más grande que he cometido, quizás haber nacido, quizás no arrancar la página del cuaderno de las mil historias que voy narrando. Te pareces a las olas del mar cuando se van alejando, la cara de quien un día me amara, que yace en un brazo como tatuaje. Las hojas con gotas, la tinta que se difumina, eso resume ...

“Cómo crecen”

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En ocasiones, las miro y pienso, qué sería de mí sin esos 2 luceros; y ni se imaginan ellas, cuánto las amo, cuánto las quiero. Ayer moqueaban , y hoy, se imponen como 2 torres, y así, el tan temido tiempo pasa... corre... Ya parecen soltarse al viento y dejar de ser papel de colores con cuerdas; pero aún les quedan riachuelos envueltos en servilletas, aún les quedan cuentos que lucubrar; e intangibilidades para mandar a la mierda ... Se parecen a sus autores, son letras caminando sobre hojas de cuaderno, ya gastadas; tienen los cabellos cortos como sus alas, pero pronto dejarán de ser las: «mimadas». Pues ellas mismas se inquietan por el ulterior ignoto; y todavía no saben que el alma misma limpia los corazones rotos... Quieren tocar el cielo con la yema de sus dedos; y a veces dicen “no puedo, no puedo"; sin conocer todavía lo escandalosos que son los mares, y lo sobreprotectoras que pueden ser las montañas. Algunas cosas en la vida tienen sus mañas , más vale que siempre su tem...

Contigo aprendí NADA

Tus brazos ahora son como dos paredes frías,  y tus discursos son como ocurrencias, que hacen que yo me ría. Aún me duelen los malgastados tiempos que ocupé en tu regazo, y preferible tu rechazo, antes que tus palabras de "amor", vacías. Contigo aprendí a falsificar sentimientos, gracias a tu vasta experiencia; me diste la espalda, de frenesí y de malevolencia. Hoy quiero pisar tu indiferencia, y hacerla migajas; y sepas que por más astuta que hayas sido, sin contrincante no hay ventaja. ¿Y ahora quién es el que camina con la cabeza baja? Tiene tu nombre, adivina. En tu vida de "colores" pronto todo será neblina; tienes la belleza proporcional a tus conductas ofensivas,  respiras, pero parece ser que tus inmunidades, ya no están tan vivas... Y así vivas en la Luna, como una auténtica solitaria, te perseguirán calamidades, así, con tu misma indumentaria. Ya no hagas penitencias, ya no serán necesarias. Pues, ni borrándote la conciencia, volverías a serme complementar...

Mal presagio

Los árboles lloran hojas secas, el clima se hace tosco,  mis manos tiemblan , y hasta eso parece muy poco. Me alimento de la angustia, y del entrometido desespero, ya no sé ni lo que quiero, ni reconozco al hombre del espejo. Regalé al viento mis manifiestos, y la devoción por tu existencia, revoqué sentimientos que involucraban dependencia. Pero con el corazón lastimado, los pensamientos estrujados, ya ni siquiera el vino se hace añejo, y hasta el desprecio me es inocuo. Los mares me auspician calma, y mi cabeza es una montaña rocosa, las quejas hoy no son tantas, pues objetaron mis argumentos. Con tan poco me complico, y me culpo, lo admito, pero si no me guardas rencor, mejor mantente lejos. Quiero dispararle a la cabeza de los volcanes y que tus vistas se entorpezcan;  y para cuando amanezca, tengas menos ímpetu de olvido, y de indiferencia. Quiero sugestionar tu egocentrismo, y asimismo, callar tu burla; contarle al suelo, que los pasos no son lo mismo que las pisadas, y ...

ERA

Estoy como los hijos del yugo , el remordimiento me entra por los ojos. Y siempre que pongo las barbas en remojo, yo escojo, variantes de un amor que conmigo nunca estuvo. Estoy descuadrado como un remedo de cubo, en el estómago se me hace un nudo, y en el cerebro haciéndome ensaladas de frutos rojos. Estoy que la sangre me hierve, y es que no se trata de que gane o pierde, se trata de que el hastío me deja siempre el vaso medio vacío. Estoy como el propio desenfreno , deshabituado, salido de escena; las muchas iras me queman.  Ella se fue como el aroma de la loción después del baño, y no sé si me hizo daño, pero yo sí a mí cuando la traigo a colación. Estúpido el susodicho que te replica sus pesares y malestares, así como los estomacales, el que te invoca sin merecer tú el encomio. Estoy como el volcán furibundo; a punto de enviarte lejos, lejos de este mundo; donde ya no hay principio ni fin, a ti te hablo, ruin. Exclamé al cielo una oda, como en tono de joda , como para ver si t...

Cuestión de gustos

Me gustan el café amargo, y los besos en las mejillas del corazón, me disgusta esta vida, sin embargo, para gustarme tienes un don. Te conozco como a las profundidades del piélago, a las que nunca he ido; te guardo desde aquel instante, como la moneda brillante en el bolsillo izquierdo de mi pantalón. Me gustan las adversidades, no tanto como el olvidarme de que existen. Y como suele decirse, quererte en silencio «me tiene podrido ». Presiento que nuestros nacimientos han cobrado hoy más acepción; Aún no te tengo entre mis brazos, y pues, ojalá ellos y tú no se enemisten. Me gusta mirar el alba aunque desaparezcas pronto, nublada. Si lloviznas no me enojo, pues a mi alma así dejarás aun más encantada. Soy el amante más rimbombante que tiene la indiferencia, pero tú en mi conciencia jamás has sido la “una más del montón”. Luces como las luces del pino navideño, y siento que ya respiro tu atmósfera;  y a veces tengo esos  Déjà vu  en donde nos observo a ambos, pequeños. Y s...

Recital de un Introspectivo

He estado tocando fondo varias veces y nadie se da cuenta; pero a fin de cuentas, lo que quiero es estar contando estrellas. Caminar por sobre encima de la arena, en una noche templada, dejando huellas. He querido celebrar victorias... pero las angustias le ganaron a las promesas; ya ni recuerdo cuántas veces me llamé a mí mismo “torpe”, ya ni me asomo a la ventana a checar el estado del tiempo. Las heridas sólo son heridas si dejan algo más que un simple golpe; y yo, voy por este sendero de lamentos con algo más que laceraciones. He jugado con el deseo de ser más grande, que el mar, que el firmamento; y te comento, de vez en cuando, hasta rezando , yo resbalo. Algunos fuimos como cuerpos celestes, de los que hoy no quedan ni los restos, empero sigo soñando, porque el no hacerlo, suena a excusa del mundano... Llevo como amuleto las enseñanzas del muy mal llamado destino , y para mí la vida no ha sido más que siempre estar “al borde del precipicio”, no cuento con muchas amistades, pues ...

“Todavía”

Hoy me acordé de ti; y en silencio hacía yo estruendo con el recuerdo de tu semblante.  En ese instante supe que la ilusión ya no es sino una mezcla de sentimientos tangibles.  Y es comprensible, pues, al verte tan distante opto por «guardarte», lo sé, soy predecible. Parece que ya se me agotaron las simples tristezas; pues ahora la melancolía me acompaña todo el día, y sigo, como enamorado primerizo, actuando con torpeza... Nada ha cambiado, sólo el rumbo de mis infortunios. Te pienso desde enero y termino en mayo, y comienzo de nuevo en junio. Hasta en las nebulosas, yo muy clara te diviso. Y en las frases en las que te evoco, trato de siempre ser preciso. Dejándote en el podio de las privilegiadas, te adjudico el papel de extraordinaria, y en eso, casi nunca me equivoco. Ya asimilé tu (nunca manifestada) despedida; pero tengo que decir que me cuesta a veces pernoctar... y es por tu presencia inextinguible dentro de mi mente. Hay otras cosas de las que me debo ocupar, lo que...

En armonía

Me suelto al aire y corro como desierto al agua, allí me quedo y hago estragos sobre lo aquello vivido. Dormido entre vigilias, mi corazón en exilio; empero contando con días venideros más sobrios. Busqué entre los pliegos de papel jaspeado, un augurio de un saludo algo espontáneo; con mañas de un invicto fidedigno, y con el drama de querer por sobre todo el odio. Me convertí al entusiasmo de rondar su encanto, entre tantas otras crónicas ensimismadas, ocultándome al sentimentalismo de fatuidades  todo ha sido algo más que un simple escollo. Pacífico me he enseñoreado, y así taciturno me hago cumplidos, pues es todo lo que puedo dar de ofrenda a ese ser espléndido. Mas siendo enfático en lo que se trae lo estupendo; Y en consejo, tiempo al tiempo es paz a mis demonios... El Poetólogo

“Remembranza”

  Cerré los ojos a las 2 de la madrugada, una no tan abrigada, cerré las ventanas, pero la puerta entreabierta, me decía que demorabas... Mientras caminaba hacia la cocina recordaba, tu mirada, la platera vacía, y unas galletas un poco abrasadas. Desperté nuevamente, y aún oscurecido seguía el entorno, la mesa sin mantel, pero el florero aún de adorno. La foto entre el cuaderno, y allí tu rostro sempiterno, embellecido. Yo seguiría intacto si no hubieses «fallecido». Le hago cumplidos al cielo, diciéndole que a él te asemejas; y la historias que me contabas, ahora son todas moralejas. Y así mientras más te pienso, más te valorizo,  perdón, no contaba que te irías pronto con el que nos hizo. El jolgorio en mi mente ya no hubo más, sonrío pero sólo de repente; fuiste incondicional como la luz solar, y en la nada sigues vigente. Luego de que encuentre solidez, te buscaré otra vez;  pero esta vez, como canicas que buscaba en mi niñez. Cuesta talar un roble, y así de noble mi ...

«Pretérito»

El aire se hizo viscoso, el agua se hizo grisácea y la tristeza con la desidia hicieron una miscelánea. La felicidad y el confort, me desconfiguraron me transformé en un robot, en un espejo que agrietaron Yo ya me siento canción, pero con letra olvidada muñeco de trapo descosido en una casa abandonada. El alma mía reseca como las manos sin nerviosismo; el ­“te quise” y el “te querré” se parecen, pero no son lo mismo. La bonanza ahora es miseria, tanta como bazofia y de tanto latido innecesario, mi corazón de a poco se atrofia. Soy un profeta del dolor, avizorando tempestades no sólo escapó el amor, también varias amistades. El resentimiento es sólo otro símbolo de esclavitud,  por eso nunca exijo nada, mucho menos con pésima actitud. Algunos me otean como si fuese un sanguinario, como el lobo en la historia mal contada, ¿feroz? todo lo contrario. Respiro barbaridades, y a los enigmas soy propenso... soy como pieza antigua, aroma que se apaga como incienso. Tu eres la sociedad y yo...

Seguimos dormidos

Ya dejé yo de hablar con las paredes, siempre femeninas empero me senté a platicar con las noches estrelladas y nubladas y ya no apago mi cabeza por rabia, y prefiero llamarle memoria a mis retinas  así pues, las fotos mentales que nos hicimos para ‘el ello’ son sagradas. Exhorté al alma interna divagar en terrenos deshabitados a ver si con añoranzas la luna aunque sea asomaba pues yo, un amante de la oscuridad consensuada pretendía enviarte, entre el viento y uno que otro pensamiento, uno que otro recado. El camino se hizo largo, como el descanso de fin de semana y nunca corrí veloz, porque la despedida me parecía muy temprana. Castigué al Sol quedándome en confinamiento, aunque siempre fui el árbol aislado y aunque no admita defensa, de ahínco estoy deteriorado. Me siento incordio ante los enredos que da la vida prefiero hacerle caso al ocaso y seguir dormido ya que algunos recuerdos son como resbalones con caídas como si al pensarte saliera del planeta despedido. Continuaré ejer...